El primer Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del año, publicado por el Banco Central, reflejó un leve endurecimiento en las previsiones de precios. En un clima marcado por la reestructuración del Indec y la postergación del nuevo índice de precios, las consultoras privadas corrigieron al alza sus pronósticos de inflación, al situar la mediana para 2026 en un 22,4%.
El informe, que procesó datos de 45 participantes entre el 28 y 30 de enero, estimó que la inflación de enero cerrará en 2,4%. Aunque este dato representaría una desaceleración respecto a diciembre (2,8%), se ubica por encima de las expectativas del relevamiento anterior y contrasta con las declaraciones del ministro Luis Caputo, quien sugirió que el índice se mantendría en niveles similares al cierre de año.
En términos anuales, los analistas proyectaron una inflación de 22,4% para todo 2026, mientras que el Top 10 la elevó a 24,5%, ambas con revisiones al alza respecto del REM anterior (20,1% y 22,5%, respectivamente).
En el plano cambiario, el consenso de los analistas proyecta un escenario de estabilidad de corto plazo. Se observó una corrección a la baja en el tipo de cambio nominal para los próximos meses, con una mediana de $1.475 para febrero. Sin embargo, para finales de 2026, el mercado prevé un dólar a $1.750, lo que implica una depreciación anual del 20,9%, moviéndose ligeramente por debajo de la inflación proyectada.